En 2023 entrevistamos al Dr. Manuel Serrano, prestigioso investigador reconocido por su labor en la investigación sobre el cáncer y sobre el envejecimiento celular. Nos llevó 2 años conseguir concertar una entrevista con él, pero valió la pena y la investigación para prepararla fue muy enriquecedora. Os dejamos aquí la entrevista completa, pero queremos compartiros un resumen de lo que aprendimos preparando la entrevista, leyendo papers como Hallmarks of aging: An expanding universe (actualizado en 2022) y el libro Morir joven a los 140 años.
El envejecimiento sigue siendo una de las grandes fronteras de la ciencia. Hoy, gracias a la ciencia nos acercamos un poco más. ¿Por qué envejecemos? ¿Podemos ralentizar este proceso o incluso revertirlo? Estas preguntas impulsan investigaciones que buscan mejorar la calidad de la vida, no el mito de alargarla.
En nuestra entrevista en Vidas Ajenas, el Dr. Manuel Serrano destacó que "el envejecimiento es el germen de muchas enfermedades, desde el cáncer hasta el alzhéimer". Enfermamos porque envejecemos. Este enfoque ha cambiado la percepción de este proceso, que ha pasado de considerarse inevitable a un fenómeno potencialmente tratable. Serrano, junto con otros investigadores de prestigio, apunta a un futuro donde la salud y la longevidad se entiendan como objetivos conjuntos.
El papel de los telómeros: guardianes del tiempo celular
Uno de los avances más destacados en la biología del envejecimiento proviene del estudio de los telómeros, las estructuras protectoras en los extremos de los cromosomas. Estas funcionan como un "reloj biológico", acortándose cada vez que una célula se divide. Cuando los telómeros se vuelven demasiado cortos, la célula entra en un estado de senescencia o muerte programada, contribuyendo al deterioro de los tejidos.
Investigaciones lideradas por la Dra. Maria Blasco han demostrado que activar la telomerasa, la enzima que restaura los telómeros, puede prolongar la vida de los ratones y mantener su salud durante más tiempo. En estos modelos animales, no solo se alargó la longevidad, sino que también se retrasaron enfermedades asociadas con la edad, como el alzhéimer y la pérdida de masa muscular. “La telomerasa actúa como un freno al envejecimiento”, explicó Blasco en una de sus publicaciones.
Sin embargo, este descubrimiento también plantea dilemas. Aunque la telomerasa podría combatir el envejecimiento celular, su activación descontrolada podría aumentar el riesgo de cáncer. Para evitarlo, se han desarrollado estrategias como la terapia génica temporal, que permite un uso controlado de esta enzima, rejuveneciendo los telómeros sin fomentar la inmortalidad celular descontrolada.
Células zombi: el enemigo silencioso
En el proceso de envejecimiento, uno de los problemas más intrigantes y desafiantes es la acumulación de lo que el Dr. Manuel Serrano llama "células zombi". Estas células, oficialmente conocidas como células senescentes, son aquellas que han dejado de dividirse pero que no mueren. En lugar de ser eliminadas por el sistema inmunitario, como debería ocurrir de forma natural, estas células persisten en el organismo, liberando señales inflamatorias que afectan negativamente a los tejidos circundantes.
La acumulación de células zombi se ha relacionado con diversas enfermedades crónicas y degenerativas, como el alzhéimer, la fibrosis y ciertos tipos de cáncer. “El sistema inmune pierde eficacia con la edad”, explicó Serrano.
Una de las líneas más prometedoras en la investigación del envejecimiento es el desarrollo de terapias dirigidas a eliminar estas células. Los llamados senolíticos, un tipo de fármacos experimentales, han mostrado resultados esperanzadores en modelos animales al reducir la inflamación y mejorar la función de los órganos afectados. Este campo de investigación podría revolucionar la manera en que abordamos no solo el envejecimiento, sino también muchas enfermedades asociadas.
Longevidad y calidad de vida: un binomio inseparable
La ciencia busca algo más que añadir años a la vida: pretende garantizar que estos años sean saludables. En modelos animales, la prolongación de la vida suele ir acompañada de una mejora en la salud general, retrasando enfermedades degenerativas y conservando la vitalidad. En palabras del Dr. Serrano, "no se trata de vivir más años como los vivimos ahora, sino de tener 70 años con la salud de una persona de 40".
La idea de un envejecimiento saludable no es nueva. En 1987, los gerontólogos John Rowe y Robert Kahn introdujeron el concepto de "successful aging" o envejecimiento exitoso, que enfatizaba la importancia de factores extrínsecos como la dieta, el ejercicio y los hábitos personales. Este cambio de paradigma desplazó el enfoque de la investigación de tratar enfermedades a prevenirlas y mejorar la calidad de vida durante la vejez.
Los retos de la ciencia del envejecimiento
A pesar de los avances, el envejecimiento sigue siendo un rompecabezas con muchas piezas por encajar. No existe una definición biológica precisa de “envejecimiento saludable” ni consenso sobre qué marcadores bioquímicos pueden medir el ritmo al que una persona se acerca a la fragilidad y la dependencia. Proyectos como Frailomic buscan identificar biomarcadores que permitan predecir y prevenir la pérdida de función en etapas tempranas.
Otra línea prometedora es la restricción calórica, una técnica que ha demostrado prolongar la vida de diversos modelos animales. Sin embargo, la comprensión de los mecanismos que vinculan la dieta con la longevidad aún está en sus primeras etapas.
Dilemas éticos y promesas del futuro
Aunque los avances son prometedores, la investigación sobre el envejecimiento plantea cuestiones éticas complejas. ¿Serán estas terapias accesibles para todos o solo para unos pocos privilegiados? ¿Cómo impactará una vida más larga en los sistemas de pensiones, la economía global y las relaciones intergeneracionales?
Además, el sueño de la longevidad también enfrenta riesgos: un uso irresponsable podría perpetuar desigualdades sociales o incluso la corrupción de ciertos sectores del poder. El propio Leonard Hayflick, descubridor del "límite de Hayflick" que describe las divisiones finitas de las células humanas, advirtió que combatir el envejecimiento podría beneficiar desproporcionadamente a los más ricos, perpetuando desigualdades.
Un futuro moldeado por la ciencia
La biología molecular, la medicina regenerativa y la nanotecnología prometen revolucionar nuestra comprensión del envejecimiento. Estas disciplinas no solo buscan prolongar la vida, sino también preservar la salud durante más tiempo. Como señaló el Dr. Serrano, "entender el envejecimiento nos puede ayudar a tratar enfermedades que aún se nos escapan, como el alzhéimer".
Aunque la inmortalidad biológica sigue siendo una posibilidad remota, la ciencia está avanzando rápidamente hacia un mundo donde vivir mejor, durante más tiempo, sea una realidad. Para nosotros es esperanzador
Este artículo es un tributo a los investigadores que, como el Dr. Manuel Serrano y la Dra. Maria Blasco, dedican sus carreras a descifrar los misterios del envejecimiento y a allanar el camino hacia un futuro donde la longevidad y la calidad de vida vayan de la mano.
A propósito, también hicimos un reportaje basado en la entrevista con el Dr. Serrano titularo Los secretos del envejecimiento:
¿Qué os parece a vosotros este tema? A nosotros nos parece fascinante.
Cuidaos, terrícolas.

